FUNCIONALIDAD DEL PERRO DE AGUA ESPAÑOL
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Los seguidores y amantes de esta raza sabemos que es un tesoro heredado, depositado en nuestras manos para que lo disfrutemos respetando su singularidad, sin embargo ¿qué podemos ofrecerle a nuestro amigo hoy en día? Su cometido durante siglos fue acompañar y ayudar en ciertas labores al humano, como la mayoría de las razas. Pero todo cambia, evolucionan los usos y costumbres y a pesar de ello deseamos que el Perro de Agua Español no pierda las facultades que lo han hecho tan especial, facultades estas que se basan en su alegría y disposición para el trabajo, al mismo tiempo que el apego a su dueño. |
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Los quehaceres propios de “nuestra” raza han sido el pastoreo, la caza en las marismas y la ayuda en la pesca. De sobra son conocidas sus aptitudes para todas estas actividades, pero ello nos remite a otra época puesto que hoy existen muchos ejemplares en manos de personas que no somos ni cabreros, ni pastores, ni cazadores ni pescadores.
¿Qué hacer, pues, con nuestro amigo para que conserve el rasgo principal de su identidad?. A mi juicio no resulta tan importante el hecho de que las formas de vida hayan ido cambiando, como el que encontremos la manera de que nuestro PDAE pueda desarrollar el potencial de inteligencia y habilidad que ha recibido generación tras generación. Tampoco creo que deba convertirse en una labor dificultosa esta idea, pues no olvidemos que las especies se van aclimatando a los cambios de la naturaleza incluso con mayor elasticidad de la que a veces pensamos.
En otro lugar he escrito algunas de estas ideas, por ejemplo las pruebas de trabajo que suelen realizarse en concursos, para las que podemos entrenar a nuestros perros con relativa facilidad y a cambio ellos se sentirán felices al tiempo que ejercitan sus cualidades físicas y mentales. Otra opción son los clubes de agility, en los que se pueden pasar magníficas jornadas de entrenamiento donde juntos, el hombre y el perro, disfrutarán a tope.
Y si observamos la sociedad veremos que también se han abierto nuevos caminos de utilidad para nuestra raza. ¿Quién no recuerda el magnífico trabajo realizado por los bomberos de Sevilla y Huelva (por poner el ejemplo de los pioneros aunque sé que su utilización es ya más extensa) en diferentes catástrofes mundiales?. Muchos quedaron boquiabiertos al ver trabajar a los Perros de Agua de estos bomberos, la alegría que ponían en su trabajo y los excelentes resultados que conseguían cada vez que salvaban una vida humana.
Y todavía nos quedan facetas por descubrir, actividades en las que nuestro compañero de cuatro patas podría ayudar, y una de las que más me interesan y admiran es el apoyo terapéutico. Hace años, cuando empecé a interesarme por esta faceta había poquísimos psicólogos dedicados a ello, hoy sin embargo la terapia asistidas por animales empieza a ser una realidad en nuestro país, aunque queda mucho camino por recorrer, pero hay universidades que ya han empezado a incorporarla a sus ciclos y entidades que facilitan medios para que se impartan cursos de esta especialidad.
Estoy segura que nuestro perro de agua es una raza idónea para este tipo de terapia debido a sus peculiaridades, ya que como buen perro pastor su apego al hombre está fuertemente fijado, además de la innata alegría, ganas de agradar y todas las características que quienes han tenido uno conocen perfectamente.
Por ello, a veces, cuando leo ideas acerca de la necesidad de seguir entrenando a nuestros perros exclusivamente para trabajos físicos, mi mente vuela a otras posibilidades. Creo que estas posibilidades son muchas y diversas, no quisiera encerrarlas en una solamente sino dejar puertas abiertas a la vida y la evolución misma.
Tampoco creo que haya que descartarlo como animal exclusivamente de compañía, siempre que se le pueda ofrecer lo que necesita, su juego, tiempo de esparcimiento y hacérsele sentir útil, pero esta idea de utilidad no debemos encorsetarla de antemano sino todo lo contrario, pues útil no es solamente nadar y bucear o encontrar algo escondido, útil pueden ser muchas más cosas ¿por qué motivo, pues, delimitarlas?.
Pienso que el futuro del Perro de Agua Español está en nuestras manos y sobretodo en nuestra mente, por eso confío en que sepamos mantener el camino sin cercar para que, quizá sea él mismo, nuestro perro, quien nos sorprenda mostrando un sendero inexplorado.
Lola Morales Ortega.
Afijo: La Voz de su Amo.
Octubre 2010.