EX-LIBRIS CON PERRO DE AGUA ESPAÑOL

Los llamados Ex-libris son marcas de propiedad que el dueño del libro coloca para hacer saber su pertenencia a una colección o biblioteca. Esta práctica es muy antigua aunque ha ido cambiando y evolucionando a través de los siglos. Los orígenes se remontan a

En lo referente a las técnicas empleadas para realizarlos han sido variadas aunque antiguamente predominaba la xilografía, pero con el transcurso del tiempo se han ido incorporando al grabado otras muchas. Los motivos que solían conformar un ex-libris también son múltiples, la variedad es enorme si bien ha llegado hasta nuestros días la costumbre de ser el propietario de una biblioteca, bibliófilo o aficionado a la lectura quien tome la iniciativa de buscar al artista y facilitarle la idea.
Normalmente estos grabados o dibujos son un ejercicio de esquematización de los gustos, profesión e ideas de quien lo encarga. El artista escucha y sintetiza a su manera (ha de dejársele suficiente libertad para que lo haga a su gusto) lo que le expone el cliente, quien finalmente confía y deja a su libre albedrío el resultado final. Y así, cuando encontramos algunos en libros antiguos puede ser difícil descifrar significados que se encriptan en frases y símbolos, mientras en otros casos resulta fácil “leer” lo que nos transmiten. Los hay que aluden a la profesión, a actividades de ocio, irónicos, humorísticos, y por supuesto con animales. Siempre deben llevar el nombre del propietario y la firma o anagrama del autor.
Una de las colecciones más importantes que se conservan en su conjunto y que actualmente pertenece al Ayuntamiento de Alcalá de Guadaira (Sevilla), es la del conde de Colombí en la que se encuentran algunos ejemplares muy curiosos con temas de tauromaquia y otros. Un personaje importante en la difusión de esta afición fue el doctor Thebussen, que en 1875 publica un artículo sobre ex-libris. Fue un sujeto enigmático y curioso, noble cuyo nombre real fue Mariano Pardo de Figueroa, andaluz de Medina Sidonia (Cádiz) que utiliza el seudónimo de “doctor Thebussen” en sus numerosos escritos de lo más variado.
Cuando hace años decidí encargar un ex-libris para mi uso, no me fue difícil escoger lo que quería incluir sin ninguna duda: Mi Perra de Agua Español.
![]() |
![]() |
De los dos que aquí se muestran, el primero lo encargué a un artista catalán llamado Marc Boix , le expliqué que me gustaría que incluyese a mi perra y tras varias comunicaciones por carta empezó su trabajo. Realizó el dibujo original a su gusto utilizando para ello la plumilla, finalmente quedó tal como se ve: compuesto por un poema de A. Machado, una máquina de escribir antigua, un libro, un tintero con pluma, un gramófono antiguo y la efigie de mi perra Oliva. Todos estos elementos aluden a mi universo personal, lo cual tuvo en cuenta el pintor cuando aceptó el encargo.
El otro es mucho más sencillo y sin aspiraciones artísticas puesto que yo misma me lo confeccioné de principio a fin, es decir pergeñé la idea, tracé el dibujo (a plumilla), lo envié a la imprenta y encargué la tirada. Di forma a la composición teniendo en cuenta las vivencias que mi perra y yo disfrutamos juntas, las cuales conforman nuestra particular historia.
Con este artículo solo pretendo mostrar una faceta más de la influencia que los animales, en este caso la raza que cuidamos (PDAE) puede alcanzar en aspectos tan distintos y lejanos a los que tradicionalmente han estado abocados. Y aún quedan puertas abiertas…
Marzo de 2007.


