Perro de Agua Español.

Los cuidados del pelaje de nuestro Perro de Agua son tan sencillos que difícilmente puede uno imaginarlo si no conoce esta raza. En pincipio diremos que una cualidad (interesante si va a convivir con nosotros en el hogar) es que su pelo no cae estacionalmente, es decir que no muda su manto de manera drástica, al contrario, el crecimiento es constante y ello nos permitirá que no veamos pelos por nuestro hogar o por el coche.

Quien no conoce las singularidades de esta raza y acude a exposiciones de belleza o trabajo suele quedar gratamente asombrado de la belleza de este animal porque aparte de su estructura, que es producto de un magnífico equilibrio entre fortaleza y agilidad dentro de un tamaño mediano, también le atraerá lo que más se ve: su pelo, sus cordones que caen todo lo largo que se les permita crecer. Y si piensa que para mantener esa belleza se requieren arduos trabajos de peluquería se equivoca totalmente. El Perro de Agua Español no necesita ni siquiera cepillado, es más, jamás debería usted cepillarlo, si va a adquirir uno esto es quizá lo primero que debe saber. El rizo que tiene es fruto de su naturaleza y aunque todos los ejemplares no tienen la misma calidad de cordón eso no será óbice para que nos proporcione enormes satisfacciones.

En resumidas cuentas: el cuidado que requiere su pelo consistirá exclusivamente en separar los posibles nudos que se le formen (si se da el caso) cuando el rizo ha crecido, esto se hace manualmente, utilizando los dedos para abrir los nudos siempre desde fuera hacia dentro. Las zonas más frecuentes suelen situarse detrás de las orejas, en las ingles etc... Si su perro tiene un pelo que no forma nudos no tendrá que preocuparse por ellos y puede dejársele crecer tanto como desee. Si por el contrario decide pelarlo debe saber que tiene que hacerlo de manera uniforme por todo el cuerpo, pues en esta raza no se admiten cortes de arreglo estético como en otras, ya que se trata de un perro eminentemente rústico y de trabajo, aunque hoy se utilice sobre todo para compañía. Ese corte se lo pueden hacer en cualquier peluquería canina a máquina, también se puede cortar a tijeras (esquilado como se hacía antes), pero ese trabajo lo tendría que hacer usted mismo puesto que actualmente se utiliza por regla general la máquina (y no merece la pena a no ser que tenga interés en hacerlo y disponga de tiempo).

Si su perro no tiene una buena calidad de pelo, es decir que no se le forman cordones largos será mejor que lo mantenga con un corte moderado para que esté cómodo, límpio y tenga un aspecto bueno, en este caso dos cortes al año, uno en primavera y otro en otoño, serán más que suficiente. Pero si el pelo es de buena calidad puede dejárselo crecer cuanto guste, teniendo en cuenta el tipo de vida que lleve naturalmente, porque no es lo mismo un perro de compañía que uno que viva en el campo, donde podría enredarse incluso ponerlo en peligro, sobre todo si realiza algún tipo de trabajo. En este caso se permite el "corte de trabajo" que es el que le hacen algunos cabreros y pastores para que pueda realizar mejor su tarea, consiste en despejar la zona de los ojos, el hocico, los pies y manos.

En cuanto al baño, debe bañarlo lo menos posible, quizá una vez al mes (si se empeña en hacerlo), procurando utilizar algún producto para perros lo más neutro posible y en poca cantidad para que no estropee la capa protectora que tiene su manto. Sin embargo puede llevarlo al mar, al río o darle duchas frecuentes con agua cuanto desee, eso le encantará, sobre todo si luego es posible que se seque al aire libre jugando con usted o simplemente tirándole la pelota.

En resumidas cuentas, que nuestro Perro de Agua Español es un animal cómodo de mantener, no ensucia, no da apenas trabajo, con poquísimos requisitos para que pueda lucir en su esplendor lo que es: Un regalo de la naturaleza. Conozcámoslo y mantengámoslo así.

 
 
 
                           Tras un esquilado            Cordones tras año y medio  
Lola Morales Ortega.

La Voz de su Amo.

CAIRN TERRIER.


El Cairn terrier es un perro de pelo duro y para mantenerlo en buenas condiciones ha de hacérsele el arreglo que se denomina Trimming, mediante la técnica del Stripping.

 

 



Zambra de Kaifer
   

El pelaje de nuestro Cairn está compuesto de dos capas diferentes, una exterior dura y áspera y otra interior lanosa y mucho más suave. El pelo muerto no cae por sí solo como sucede en la mayoría de las razas, en el caso del Cairn (y en otras razas de pelo duro) permanece en el manto hasta que se extrae, ya sea por rozamiento o manualmente. El rozamiento al que aludimos es lo que antaño les permitía mantener esta regeneración sin ayuda de nuestras manos puesto que lo hacían por frotamiento en el campo con la vegetación favoreciendo así el regeneramiento capilar de manera natural. Sin embargo, al perderse esta actividad, al utilizar al Cairn como perro de compañía se pierde la posibilidad de que reemplacen el pelaje por sí solos y hemos de hacerlo nosotros. De lo contrario, si permitiésemos que permaneciese el pelo muerto éste acabaría impidiendo la correcta transpiración de la piel pudiendo causar incluso problemas cutáneos al obstruir los poros. Si lo cortásemos el pelo perdería paulatinamente su color y aspereza, volviéndose suave y ondulado, incluso rizado, luego sería arduo y lento recuperar un pelo duro y brillante. Por lo tanto debemos saber que en el caso del Cairn el trabajo de peluquería que requiere no se trata de un arreglo estético sino orientado a la salud de la piel y la calidad del pelo. De hecho su aspecto debe dar prioridad siempre a la rusticidad, alejándose de modas o excesivos retoques que le restarían la frescura que caracteriza a esta raza. Pues no en vano estamos ante una raza antaño utilizada en Escocia, su lugar de origen, como ayuda al hombre, desempeñando su labor de magnífico cazador de alimañas entre los cairns, montículos de piedras (de ahí su nombre). Y es precisamente ese aspecto rústico, de perro útil en el trabajo, uno de sus mayores encantos, sin meternos en pormenorizar su carácter siempre alegre y aptitudes, pues esto sería objeto de otro apartado.
Tampoco debemos olvidar cepillarlo una vez a la semana, así evitaremos que se le creen molestos nudos que luego sería complicado quitar, pero este cepillado es una tarea fácil que le ocupará poquísimo tiempo y además servirá para que su perro se familiarice con el siguiente paso.
Para llevar a cabo el arreglo de su manto podemos ayudarnos de una cuchilla de trimming que, utilizada adecuadamente, arrancará el pelo muerto, pero que si no se usa bien podría cortarlo en vez de arrancarlo, por lo tanto debe escoger al profesional que lo vaya a hacer asegurándose de que conoce este trabajo. También, y es la forma ideal, se realiza mediante el dedo pulgar y la cuchilla, extrayendo solo el pelo muerto que debe salir con facilidad y sin causar dolor al perro, para ello se requiere experiencia que como es natural se irá adquiriendo con el tiempo y la dedicación, madurando los logros y perfeccionando el trabajo.

No es una técnica dolorosa para el animal, pero puede ponerse nervioso e intranquilo si no está acostumbrado, por eso debemos habituar a nuestro cachorro mediante sesiones cortas desde bien pronto (a partir de los cuatro meses) para que vaya familiarizándose con el lugar (mesa de peluquería), los utensilios, y adquiera un poco de paciencia mientras se deja hacer, aunque por mero sentido común no deberíamos alargar estas sesiones sino paulatinamente a fin de que no acaben convirtiéndose en una acción tortuosa y cargante para el animal sino que las admita como algo normal (incluso premiarlo después de realizada con algo tan sencillo como un paseo o jugar con él tirándole su pelota favorita).
Tanto si nuestro perro va a concursar como si no lo hace esta es la técnica que le permitirá mantener un pelo duro y sano, aunque si lo llevamos a exposiciones podemos esmerarnos en el retocado para darle un acabado más adecuado (nunca estético).

Finalmente señalar que no es aconsejable bañar al perro antes de la sesión de peluquería puesto que el pelo limpio dificultaría el arrancado,e igualmente mejor esperar unos días después para bañarlo, una vez que sus poros se hayan cerrado.
                                                                            
Esta técnica es un poco costosa si no aprende a hacerla usted mismo, pero merece la pena porque si lleva a su Cairn a que le corten el pelo perderá vigor y aspereza. De todas maneras si no piensa llevar a concursar a su perro ni está interesado en aprender a hacerle el arreglo necesario, bastará con que lo acerque al peluquero canino escogido (pregunte a su criador con el fin de que le aconseje alguno) para el trimming (mejor en un par de sesiones) cada dos meses. El resultado en ambos casos será una piel sana y un pelo duro, brillante y con color sin restar un ápice de naturalidad al porte de este pequeño gran peludo.

Lola Morales Ortega. L
a Voz de su Amo. ...