OLIVA.
Ayer, 28 de julio, se nos fue Oliva, a punto de cumplir once años su corazón no pudo seguir adelante. Disfrutó de una existencia plena, teniendo todo nuestro cariño y participando de nuestras vidas como una más en la familia, lo que era.
Su vacío es irreemplazable y ya formará parte de nuestra existencia para siempre. El agradecimiento por todo lo que nos ha enseñado y entregado es infinito. Estoy segura que además de nuestro amor, el tesón, el equilibrio y la enorme alegría que demostró en su vida la seguirán donde quiera que esté... en algún lugar más más allá del arco iris.
Gracias por haber existido.




JÍCARA.
Cuando naciste escogí ese nombre para tí: un recipiente antiguo, generalmente de porcelana fina o de plata, destinado a contener en su interior el más exquisito chocolate humeante, listo para ser degustado sin prisa, paladeándolo dulcemente....¡Y vaya si acertamos! tu exterior era impresionante, una perrita bellísima que a nadie dejaba impasible, tus rizos color chocolate caían a lo largo de todo el cuerpo vistiendo de gala la estructura impecable que formaba tu esqueleto. Pero lo más bonito estaba dentro: tu dulzura y cariño. No he conocido nunca a una perrita más dulce ni más dócil que tú, siempre dispuesta al juego, al paseo o simplemente a dar compañía, feliz con una caricia, con estar cerca de nosotros. No hizo falta educarte ni reñirte porque bastaba decir lo que uno deseaba para que al punto obedecieras, como si tu mayor felicidad consistiera en leer el pensamiento de quienes tanto te hemos querido.
Por eso, por ser tan especial siempre fuiste "mi chiquitita, nuestra chiquitita", porque a pesar de ser una perra adulta nunca perdieron tus ojos la ilusión del cachorrito que fuiste.
Ayer llegó el momento de despedirnos, me alegra mucho saber que fuiste feliz y que te dimos muchos besos y abrazos.
No te olvidaremos...eso sería imposible...chiquitita, Jícara, Carita....
27 de Octubre de 2009.

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En fin, que a mi entender son muchos más los beneficios que nos puede aportar decidir compartir nuestra vida una vez más con un amigo de cuatro patas que claudicar ante el miedo al dolor. Pienso que no deberíamos sucumbir a él negándonos la posibilidad de una experiencia nueva, única y posiblemente maravillosa.
Lola Morales Ortega. Afijo: La Voz De Su Amo.




