EL CRIADOR Y LA NATURALEZA

Criar perros, no es un hobby ni un negocio, es una pasión y un objetivo.
Además, si decides hacerlo, respeta siempre el estándar de tu raza,
no lo reinterpretes ni lo cambies, es el garante de que la raza de tus amores, siga existiendo...
Si no lo sientes así, por favor, dedícate a otra cosa ...
Federico Baudín


¿Tenemos derecho los humanos a cambiar la diversidad de la naturaleza?

Me atrevo ofreceros mis impresiones y pensamientos sobre la situación actual del Perro de Agua Español, sin intentar adoctrinar ni querer sentar ninguna cátedra sino sólo y exclusivamente expresar mis propias deducciones que, como humano, podrán ser más o menos acertadas.

Antes de llegar a mi conclusión esbozaré someramente mi historia, la historia y trayectoria de éste tan querido perro por su valía y multifuncionalidad, pues su belleza, como la de todos los demás perros, se sobreentiende.

En la cinofilia existen a mi parecer dos clase de perros: antigûos (razas ancestrales) y modernos (razas nuevas).


El perro antiguo, como su propio nombre indica, llega a nosotros en herencia tras siglos de existencia y siempre conservado para desarrollar tareas en ayuda al ser humano; llega por méritos propios naturales y su diversidad en tipo y genética es muy amplia ( fenotipos diversos).
Las llamadas razas nuevas o modernas ( fenotipo único) son creadas por el hombre al cruzar perros antiguos de diferente raza.

El antigûo Turco Andaluz, que hoy denominamos Perro de Agua Español, posiblemente era seleccionado desde cachorro por los pastores, cabreros y marineros de Andalucía atendiendo su máxima característica funcional, pues, la selección en el cruce, no creo que importara demasiado y seguramente se buscaría como complementario o afín el más cercano o conocido por comodidad. 
Imagino que, buscando el perro más útil o funcional, lógicamente fuera seleccionado el mejor  o "alfa (1)" por ser el animal que destaca entre la camada al desarrollar con más recursos los instintos, habilidades y valentía, desechándose los demás.
Esos hombres rudos, sin apenas conocimientos científicos ni didácticos, atendían y conocían las ventajas beneficiosas de la naturaleza.

Hace casi treinta años, gracias al esfuerzo y empeño de algunos amantes de la raza, se pudo formalizar la redacción del Estándar Oficial del Perro de Agua Español, aprobado por la Real Sociedad Canina de España (RSCE) y corroborado más tarde por la Federación Cinológica Internacional (FCI).
Creo que fueron aproximadamente cincuenta ejemplares de distintas provincias españolas y diversidad natural reunidos para su observación y estudio. Tenían diferentes estructuras, variadas capas y desigual peso y altura, ya que por razón genética, funcional y de proximidad así habían sido seleccionados por sus amos, y resumiendo sus afinidades comunes mayoritarias, se anotaron en nuestro actual estándar de manera sencilla, concisa y equitativa. Excepcionalmente se excluyó el perro orito, tratando quizá evitar capas tricolores que rara vez se daban y sin la intención de diezmar la diversidad natural.

Es precisamente, la biodiversidad, riqueza heredada que tenemos obligación de cuidar y conservar imitando en lo posible a la madre naturaleza.


                                                                                       La diversidad actual. Monográfica de Ubrique, 2010

Ahora nuestros perros ya no realizan las funciones que con prontitud y eficacia desarrollaban sus antepasados pues, su existencia temporal, situación y espacio es totalmente diferente, y aunque hemos mejorado el equilibrio de su salud,  no creo que mañana podamos sentirnos orgullosos dejando un perro mejor por haber desterrado realidades históricas del pasado. Negando el ayer, hoy pedimos cambiar el joven estándar para homogeneizar la raza lo antes posible cuando hace apenas treinta años era casi tan pura, diversa y heterogénea (2) como tres siglos atrás .
No pienso que podamos cambiar la diversidad natural-ancestral tan rápido como pretendemos, pues la naturaleza evoluciona progresando muy lentamente, se adapta a nuevas situaciones para salvaguardar su existencia y deja en herencia cada impronta progresista natural adquirida.

Además, también creo que esos cambios bruscos, al diezmar su diversidad natural, puedan acarrear en segunda o tercera y siguientes generaciones expectativas sanitarias desagradables no buscadas. No digo que la recientemente aparecida grave displasia sea consecuencia de los cambios, pero tampoco me cabe la menor duda que alguna influencia en la novedad de su aparición habrá tenido.

Siendo realista tengo la sensación que corremos hacia atrás. Quizá, nos parezca mejor el cuidado que hoy damos a nuestros animales al que daban aquellos cabreros de siglos pasados, pero me temo que seleccionando para criar, según nuestro parecer solo, dando prioridad a la belleza, privamos al perro del total desarrollo natural que merece, avaló su continuidad en el tiempo e identifica su verdadera belleza: la funcionalidad.

El perro funcional es el más completo, bello, equilibrado, alegre y feliz por mejor empleo y evolución de sus instintos. La funcionalidad y el trabajo son querencias que por origen y naturaleza pertenecen al perro de agua. Su complexión atlética de agilidad casi felina, resistente hasta la extenuación, alegres movimientos y apego a su dueño, denotan una estructura rústica esencialmente laboral en compañía del humano. Las lanas, rastas o cordones son complementos que embellecen su poderosa anatomía.

Y repito, creo vamos hacia atrás, porque no existen ahora perros con las facultades que tenían sus abuelos, bisabuelos, tatarabuelos o anteriores : ¿ Qué perro bucea como Moro, trabaja como Morruo, gana tantos títulos como Cheto o tiene mejores tendones que Vudu ?.....por no seguir…

                                             

La raza humana ha progresado desde su origen por trascendencia y finalidad, nuestros perros no y debemos preguntarnos el por qué. Cambiando su antigua utilidad necesaria para evolucionar, quizá, estemos reduciendo su totalidad multifuncional por atrofia instintiva, humanización equivocada o por un uso indebido de su existencia.

Comprendo que actualmente las labores donde nuestra raza se sentía como pez en el agua estén desapareciendo sustituidas por la maquinaria económica de rentabilidad, pero ahora hay otros menesteres que hacer, otras formas aprovechables donde podremos emplear sus virtudes y habilidades para hacerlo igualmente dichoso; solo deberemos enseñarle una vez cualquier tarea e instintivamente se pondrá en alegre movimiento para volver a ser totalmente feliz. Trabajar para su querido dueño será su finalidad de existir y colmará su vida de satisfacción.

Es posible, que el trabajo menos gustoso para el perro sea lucirse en exposiciones y concursos, donde lógicamente al no ser una tarea libre e innata, sufre por inadaptabilidad circunstancial, y aunque con la experiencia llegue a superarlo, difícil será ver un perro totalmente emocionado en un ring de belleza; no sucede lo mismo en un campo de trabajo donde se desfoga alegremente y luce por naturaleza.

El Turco Andaluz, de belleza natural, trabajaba libremente por placer y satisfacción; el Perro de Agua Español es, en muchas ocasiones, obligado a presumir de belleza, sin embargo ¿ no es mucho más feliz el ejemplar que tras contentar a su dueño en el ring sabe que le aguardan el juego, el trabajo (sea el que sea) y una relativa libertad de movimientos ?.

(1) alfa: perro que mejor controla los recursos del comportamiento.
(2) Aprovechan la debilidad política para confundir y registrar como original la "pseudo-raza autónoma PAC" cuyo origen documentado es el Turco 
     Andaluz. Dicha sub-raza n
o está aprobada ni por la RSCE ni por la FCI.

Juan Manzano.
La Voz de su Amo.


                                         ¿ COMPRAR O ADOPTAR ?

                                                              

Cuando uno tiene una camada es natural que quiera encontrar a la familia idónea que sea capaz de valorar ese ser vivo como se merece y esté dispuesta a dedicarle el tiempo y dinero necesarios para que tenga una vida digna. Sin embargo, a veces, cuando alguien me llama interesándose por nuestros cachorros (caso de tener alguna camada) y me cuenta que no piensa llevarlos a concursar, que el pedigrí no le importa, ni siquiera le interesa, entonces, en alguna ocasión me he atrevido a decirles que por qué no eligen mejor a un perro que esté en un refugio o perrera.

Entiendo que resulte atractiva la idea de presumir de perro, sin embargo cualquiera de los que están en refugios puede darle mucho más de lo que imagina y además estéticamente los hay de todo tipo, incluso de raza. Animales que han sido abandonados por sus dueños una vez que la ilusión del cachorrito ha pasado a convertirse en el estorbo de un perro adulto que nadie quiere sacar a pasear y que cuando llega la hora de las vacaciones no hay manera de deshacerse de él, terminando sus días en la carretera sedientos y perdidos, sin entender absolutamente nada puesto que no pueden comprender que sus amos los hayan abandonado. Estos perros en su mayoría suelen ser tremendamente cariñosos cuando se les brinda una segunda oportunidad de vivir en familia.

Si usted que lee estas líneas desea un perro de pura raza con pedigrí para llevarlo a concursar, convivir con su familia, darle juego y permitirle que le muestre todo su cariño, desde luego deberá adquirirlo, por supuesto, y seguramente estará muy satisfecho de él y le parecerá el mejor del mundo. Sin embargo, si lo que desea es un animal que le de compañía, amor, cariño y le arranque unas risas con sus juegos sin más requisitos de "papeleo",no lo dude. Y si no piensa llevarlo nunca a competir en una exposición ni certámen, si no le importa el pedigrí, ni piensa criar con él....hágase un favor a usted mismo y acérquese a un refugio de perros o a la perrera, estoy segura de que no imagina cuanto le querrá el perro que escoja (o que usted se "deje escoger" por él), cuantas satisfacciones le proporcionará y el bien que habrá hecho a quien ya solo le resta añorar una caricia,esperar en una jaula el olvido en el mejor de los casos y la muerte segura en la mayoría. Adopte un perro, no se arrepentirá.

Lola Morales Ortega.

La Voz de su Amo.