Breve Historia de una afición
Lola Morales Ortega.
Artículo publicado en la revista Canagua. Diciembre 2000.
Quien haya tenido que acompañar a un ser querido durante meses en un hospital llegando a vivir practicamente allí, sabe lo especial que es la relación que se establece con los demás enfermos y sus familiares.Yo tuve que pasar por esa experiencia durante cuatro meses del año 1996. En ese tiempo conocí a diversos compañeros de habitación que rotaban mientras nosotros esperábamos algún síntoma de mejoría que no acababa de llegar. En aquellos momentos difíciles uno se encuentra perdido y se forjan vínculos singulares entre las cuatro paredes de cada habitación.
En fín, el caso es que las charlas se volvían interminables. Un día, apenas me despojé de la gabardina al llegar, Jacinto que parecía mirar absorto el trozo de cielo plomizo que se veía a traves de la pequeña ventana, se acomodó en la almohada que lo mantenía sentado en su cama y me anunció: "Ya sé cual es el perro ideal para tí, teniendo en cuenta tu carácter". "¿Sí?", pregunté intrigada. "Sí, el Perro de Agua Español ", dijo, como quien ha llegado finalmente a descubrir la clave de un laberinto.Mis conocimiento del Perro de Agua Español en aquel tiempo eran nulos, pues a pesar de ser una denominación que me resultaba muy familiar por haberla oido en multitud de ocasiones, era incapaz de recrear en mi mente la estampa real de uno de ellos. Sólamente recordaba los comentarios que mi padre solía hacer acerca de estos canes cada vez que veía a una persona con el pelo ensortijado y abundante, porque él pasó años de su infancia en Sanlúcar de Barrameda, de donde procedía gran parte de su familia y a veces comentaba algo sobre esos perros que era corriente ver por allí.
Sin embargo, tendría que pasar algún tiempo antes de que considerase en serio tener un perro, pues circustancias familiares unidas al hecho de que entonces vivíamos en un piso no muy grande, me hicieron desistir hasta que todo fuese más propicio. Y fué poco después cuando encontré el momento oportuno para cumplir mi deseo.
Había pasado tiempo desde mis conversaciones con Jacinto, pero recordé sus palabras y me puse manos a la obra. Busqué toda la información posible acerca de los perros de agua y me topé con el libro de Josefina Gómez Toldrá, Ediciones Tikal, "El nuevo libro del Perro de Agua Español". Lo leí de cabo a rabo y antes de terminarlo ya me habían fascinado la características de la raza. Frecuenté mercadillos de animales, leía revistas de perros y empecé a reconocerlos por la calle. No obstante, compartí mi interés con otras razas: el Cairn me atraía también, pero tenía que empezar por una raza y en el fondo había tomado una decisión..... Fuí a ver una camada de Perros de Agua, la madre me pareció preciosa, de carácter dulce. Además conocía al padre porque casualmente vivía cerca nuestra y solía verlo pasear. Los dueños de la camada, criadores de otra raza española, me dieron una magnífica impresión, parecía gente seria y totalmente enamorada de los perros, así que deposité mi confianza en ellos, ya solamente restaba escoger uno de aquellos cinco cachorrillos que correteaban torpemente como peluches con las pilas agotadas. La camada era muy homogénea: color chocolate con algunas manchas blancas, todos, excepto un macho blanco. Era dificil elegir así que me dejé llevar por la intuición y escogí a una hembrita marrón con el pecho blanco, vivaracha y con unos impresionantes ojos.Le pusimos de nombre Oliva y desde que llegó no ha dejado de asombrarme con sus ocurrencias y su mirada inteligente. Intento educarla lo mejor posible dentro de mis limitaciones aunque sé que podría sacar mucho más partido de sus habilidades, pero supongo que ella de alguna manera alcanza a comprender y acepta a cambio nuestro cariño.Y es que a pesar de ser una aprendiz en asuntos caninos, sospecho que son numerosas las maravillas que esta raza puede conseguir. Últimamente se han emitido por televisión reportajes acerca de la importante labor de salvamentos en catástrofes que perros de agua españoles han logrado trabajando en equipo con sus dueños tras un adiestramiento específico. Más conocidas son sus habilidades tradicionales con el ganado o la pesca; sin embargo, creo que en algo tan simple como la convivencia diaria con sus dueños y la familia también es capaz de superar algunas expectativas, pues aunque todos sabemos la relevancia que se le empieza a dar en nuestra sociedad a la posibilidad de mejoría de enfermos que tienen un animal doméstico, yo creo que el Perro de Agua Español con su alegría, apego a su dueño, deseos de ser útil y de participar en nuestra vida, puede darnos importantes sorpresas en la mejoría de males tan corrientes hoy en día como son las depresiones, aunque este es un tema que sería largo de tratar.Acudimos a Ubrique para confirmar a Oliva y conocer un poco el mundo que rodea a estos perros. Allí pasamos un día muy agradable contemplando ejemplares entre los que parecía dificil elegir, debido a la variedad y belleza de muchos de ellos. Conocimos a algunos socios de la AEPAE y a su presidente Antonio García, de quien ya había oido hablar.Hoy somos unos enamorados del Perro de Agua Español y con la esperanza de conocer mejor sus orígenes, trayectoria y actualidad y aportar nuestro entusiasmo, nos hemos asociado a la AEPAE.Cuando recuerdo las palabras de Jacinto, considero que fueron todo un honor; gracias.
Había pasado tiempo desde mis conversaciones con Jacinto, pero recordé sus palabras y me puse manos a la obra. Busqué toda la información posible acerca de los perros de agua y me topé con el libro de Josefina Gómez Toldrá, Ediciones Tikal, "El nuevo libro del Perro de Agua Español". Lo leí de cabo a rabo y antes de terminarlo ya me habían fascinado la características de la raza. Frecuenté mercadillos de animales, leía revistas de perros y empecé a reconocerlos por la calle. No obstante, compartí mi interés con otras razas: el Cairn me atraía también, pero tenía que empezar por una raza y en el fondo había tomado una decisión.....
Después llegó Jícara, en la primera camada de Oliva, y otros cachorritos que vivieron durante un tiempo con nosotros. Finalmente Bruja, Dilan, Zambra y Farruca.
Ha llovido desde entonces, pero así empezó todo...hace algo más de doce años...
Cada vez que un cachorro emprende su nueva vida hay un punto de tristeza en la separación, pero saber de ellos al cabo de los años y comprobar que son felices y ayudan a serlo a sus amos es nuestra mayor satisfacción.